Este tipo de tanques de combustible se emplea en equipos contraincendio y se dimensiona de acuerdo con lo establecido por la National Fire Protection Association (NFPA), específicamente en la norma NFPA 20.
De acuerdo con esta norma, el tanque debe contar con una capacidad mínima de 1 galón por cada HP del motor, garantizando el suministro adecuado de combustible para la operación del sistema en situaciones de emergencia.
Además, el cálculo de capacidad contempla un 5 % adicional para sedimentos y otro 5 % para expansión del combustible, asegurando un funcionamiento seguro, confiable y conforme a los estándares de protección contra incendio.